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Conózcanos

CEO DE FLA GERMANY

NAHIR MOYANO

Mi nombre es Nahir, tengo 31 años y soy de la ciudad de San Luis, Argentina.

Estudié y me egresé de la Licenciatura en Kinesiología y Fisioterapia en la Universidad Nacional de Córdoba. Cuando cursaba 2do año de la UNI, unos compañeros estaban realizando unas pasantías en Alemania por lo que me despertó un gran interés y curiosidad vivir una experiencia en otro país. Me informé al respecto y tuve la oportunidad de formar parte de ese proyecto un año después, en el año 2013.

Sin saber casi nada del idioma llegué a parar al norte de Alemania a una ciudad llamada Schwerin, ubicada en la región de Mecklemburg Vorpormann. Viví un año con una familia de acogida por lo que fue súper enriquecedor poder experimentar la cultura Alemana desde adentro. Descubrí mundos nuevos, aprendí mucho en todos los sentidos. Fue en ese entonces donde pude imaginarme un futuro o parte de mi vida en Europa. 

Volver a Argentina a terminar la carrera era ya parte del plan. Aunque no sabía cuándo ni cómo, sabía que  una vez recibida volvería Alemania para homologar mi título y poder desarrollarme de manera personal y profesional. 

En Alemania existe la llamada “lista blanca”, una lista con selectivas profesiones para darle la posibilidad a los residentes que no pertenecen a la EU, claro ejemplo mi caso, por lo que Homologar el título era la única posibilidad de poder permanecer en el país y poder desenvolverme en el ámbito laboral y conseguir mi permiso de residencia. En ese momento no conocía a nadie que haya hecho tal procedimiento, si muchos colegas interesados,  pero al no encontrar buenas fuentes de información o quizás por verlo casi imposible o “lejano“ se terminaban dando por vencidos.

Si hablamos de comentarios escuche… de todo! Es al vicio, no vale la pena, es muy difícil, es imposible! 

Si bien a veces demandan mucha energía los comentarios pesimistas, no me importo y hasta no experimentarlo, decidí seguir. Sabía lo que querían, mi objetivo lo tenía bien claro y tenía toda la convicción de que iba a lograrlo.

Fue en el año 2015 que volví, ya recibida con titulo en mano a la misma ciudad Alemana. Volví por segunda vez con un permiso de residencia por un año, ya que realizaba un “servicio de voluntariado federal” ese era el salvavidas que me ayudaba a ganar tiempo y estudiar que chances existían para lograr mi objetivo. Ese año lo aproveche al máximo para informarme y agotar todos los recursos  para poder quedarme.

 

Fue un gran año y con muchas oportunidades, oportunidades que por mi situación no se concretaron pero me dieron esperanza.

Volví a Argentina, ya no me quedaba tiempo, había expirado. Más allá de eso necesitaba recargar fuerzas, necesitaba ver a mi familia. 

 

Ya desde principios del año 2019 decidida y preparada me establecí en la ciudad de Munich. Mi estadía dependía esta vez de una visa WH, por lo que era la última carta que me quedaba  bajo la manga para aprovechar ese tiempo… Tenía solo un año. 

Ese mismo año presente toda la documentación a la RegierungpräsIdium. Ahora era cuestión de esperar..

Así fue la espera que mi visa llegaba a su fin y sin tener ninguna respuesta de mi trámite de reconocimiento, me denegaron un intento de visa y así repentinamente tenía que salir del país. 

Pero yo no quería irme del país con mi tramite en proceso y sin ninguna respuesta. 

Ya con ese rechazo, sin pensar, una madrugada decidida me levanté e hice esa fila en esa eterna cola de extranjeros para hablar con alguna autoridad responsable, contarles mi situación y que me ayudaran dándome más tiempo. 

Entre tanta incertidumbre, nervios, miedos y esa sensación horrible de que tu tiempo de vida depende de un papel, logré que me extendieran tres meses más. Y así fue… y fue…hasta que meses después recibí la gran noticia de que mi título había sido revalidado. 

Hoy puedo decir que todo valió la pena. 

Fuimos y estuvimos varios colegas perdidos en la misma… y cada uno con un caso muy diferente y particular. Cada experiencia es distinta pero creo que todos llegamos a sentir y vivir en parte lo mismo.

 

Es por eso que surgió la idea de armar este proyecto y de alguna manera poder ayudar y dar ese mensaje de que SI se puede. Son muchos los colegas que quieren salir del país a vivir nuevas experiencias. Muchos se limitan por  los miedos, cuestiones económicas o por el mismo hecho del idioma o por no saber por dónde empezar. 

Se que salir de Argentina para los que no pertenecemos a la EU, es un paso más y cuesta el doble. Pero se puede!

-Lo importante es no perder la meta y tener tu objetivo bien claro.-

WENDY HARTWIG

Me llamo Wendy Hartwig, tengo 32 años, argentina, apasionada por las ciencias del movimiento, los mates y los viajes. Nacida en Misiones, crecí en un paisaje de campo y tierra colorada, de familia numerosa y rodeada de perros.  Desde chica he sido inquieta y curiosa por eso de recorrer el mundo, ¿quién no?

Hace cuatro años que mis maletas y mi corazón se han quedado en Heidelberg, un pueblito sacado de cuentos ubicado al sur de Alemania, donde resido la mayor parte del tiempo y me desempeño como fisioterapeuta deportiva  y entrenadora. 

Pero todo esto no sucedió de la noche a la mañana, sino fue más bien un proceso de miles de idas y vueltas, que quizás hoy aún pueda plasmar en palabras. 

Aún me recuerdo con 27 años, dos carreras recién terminadas, un trabajo bastante seguro aunque con futuro incierto, estaba ante una excelente oportunidad: abandonarlo todo he ir a cumplir un sueño. 

La visa de vacaciones y trabajo me dió el último empujón para decidir y el marco legal para esto que al comienzo parecía una locura, llegar al país germano con un inglés entrecortado, sin alojamiento y por sobre todo sin amigos, era la excusa perfecta,  me despertaba ese miedo del que dicen que hay que seguir para aprender. 

Las opiniones (que suerte que son sólo opiniones) de mis parientes y amigos, ¿harás el viaje sola?, ¿no te vas a perder?, ¿vas a dejar a tus padres? suena egoísta; ya sos profesional!, ¿qué vas a hacer lavando platos en Alemania?  El idioma, el idioma!,  la vida es corta para aprender alemán, Alemania suena a viejo, a guerra; es mucha plata! te podrías comprar un auto con eso, fíjate che… Dejar de lado los miedos propios y de los padres, convencerse uno mismo y darse permiso a fracasar, a cometer errores, perderse, encontrarse, extrañar hasta el cansancio, escuchar otro idioma sin hablarlo, lavar otros platos, los de Alemania; escuchar otras historias, las de sus luchas, sus guerras, de lo que hicieron para estar hoy donde están; pero por sobre dejar de ser sedentario de las propias aspiraciones tiene tarde o temprano su recompensa. 

 

Llegué a Düsseldorf en otoño del año 2017, desde allí pasé a vivir cada  semana en una ciudad diferente siguiendo entrevistas y pruebas  laborales, conviví con  japoneses con los cuales nos comunicábamos con una aplicación de idiomas, corté ortigas en un campo a cambio de alojamiento, trabajé como Au pair, di clases de natación,Mountainbike y atletismo entre otros trabajos temporales.  

La plataforma workaway me abrió la increíble oportunidad  de vivir la cultura alemana desde el núcleo de una familia, experiencia que me facilitó además perfeccionar el idioma y me llevó a hacer lo posible para quedarme  de manera legal un tiempo más en el país.

Mi proceso de homologación lo pude concluir en un año. Uno de los mayores inconvenientes que se me presentaron fue la falta de fuentes claras de información acerca del proceso de solicitud.Es verdad que  existe mucha demanda de fisioterapeutas en Alemania, pero poca es la accesibilidad  y el conocimiento acerca del proceso de reconocimiento para fisioterapeutas venidos de latinoamérica.

La respuesta a la solicitud ante el Regierungspräsidium  me demandó realizar un período de adaptación o lo llamado “Anpassunglehrgang” en una escuela de fisioterapia, esto consistía en asistir 650 horas a clases y rendir un exámen oral con la directora del establecimiento. Volver a las aulas de fisioterapia a cursar anatomía  parecía el fin de mí existencia luego de haber pasado cinco años en la universidad.

Tenía en claro que cuando realmente deseas algo debes establecer un buen plan y trabajar por ello, por más imposible o lejano que parezca, y así fue.Puedo rescatar muchas cosas positivas de mis días siendo estudiante, he hecho muchos contactos profesionales y logré entender la fisioterapia en Alemania un poco más desde la mirada de sus profesionales.  

Hoy sólo tengo palabras de agradecimiento a mi familia y a todas esas personas desconocidas y amigos que me apoyaron e impulsaron incondicionalmente a seguir luchando por mis sueños. 

Mi jornada de trabajo actual la reparto en un trabajo a tiempo parcial de seis horas en una clínica de fisioterapia y además acompaño como fisioterapeuta  deportiva al equipo de básquet Academics de Heidelberg, al equipo nacional alemán de natación artística  así como al equipo nacional de tire y afloje. 

Con una sonrisa en mi rostro, puedo afirmar que todo lo hecho en estos cuatro años valió y aún vale la pena. Ya no soy una viajera más, son una fisioterapeuta latinoamericana trabajando en Alemania.

CEO DE FLA GERMANY